Diez minutos es la duración más buscada, y se entiende: cabe una tarea entera sin que sea un compromiso grande.
- Pasta: muchas pastas secas están al dente entre 8 y 10 minutos. Pon el temporizador al echarla al agua hirviendo y prueba un minuto antes.
- Meditación: diez minutos es una sesión habitual para empezar.
- Orden exprés: recoger una habitación o la mesa antes de cambiar de tarea.
- Pausa activa: caminar o estirarse tras una hora sentado.
Si cocinas varias cosas a la vez, el temporizador de cocina tiene botones con los tiempos más usados.