Cinco minutos es el descanso corto del método Pomodoro, el tiempo de un huevo con la clara cuajada y la yema blanda, unos estiramientos después de estar sentado y la famosa regla de los cinco minutos: si una tarea te da pereza, comprométete solo a cinco minutos; lo difícil suele ser empezar.
También funciona para turnos cortos: cinco minutos por persona en una reunión, en un juego de mesa o con la consola. Si lo usas como pausa entre bloques de trabajo, el temporizador Pomodoro hace el ciclo completo sin que tengas que tocar nada.