Ocho minutos es un tiempo de cocina muy habitual: el de muchas pastas secas finas y el de verduras como el brócoli o las judías verdes al vapor, según el tamaño de los trozos. Revisa siempre el paquete o la receta y prueba un minuto antes.
Para un huevo, ocho minutos queda cerca del duro de 9: la yema sale casi cuajada, contando desde que el huevo entra en agua que ya hierve. Es un tiempo orientativo; el tamaño y la temperatura inicial cambian el resultado. Compara los puntos en el temporizador para huevos.
Fuera de la cocina sirve para un turno de exposición en clase o una ronda corta de ejercicio. Si necesitas algo más, usa el temporizador de 10 minutos.